El panorama del pasivo pensional en Colombia ha experimentado una transformación radical en las últimas tres décadas. Antes de la expedición de la Ley 100 de 1993, prácticamente la totalidad de los departamentos, municipios y sus entidades descentralizadas se encontraban al borde de la quiebra fiscal debido al peso incobrable de sus obligaciones pensionales.
Para hacer frente a esta crisis estructural se creó el Fondo de Pensiones Territoriales (FONPE), un mecanismo financiado mediante retenciones aplicadas a las transferencias de la Nación hacia los entes territoriales y administrado por una fiducia mercantil desde hace más de 34 años.
Sostenibilidad y solvencia territorial
De acuerdo con el abogado experto en pensiones Óscar Iván Palacio, el desempeño de este mecanismo ha sido determinante para la salud financiera de las regiones:
- Recaudo histórico: El fondo ha acumulado una cifra superior a los $45 billones.
- Cobertura de la deuda: Actualmente, el 80% del pasivo pensional territorial se encuentra completamente asegurado.
- Excedentes regionales: Al menos 700 municipios ya han sobrepasado la cobertura de su deuda pensional acumulada.
Palacio destaca que, ante la imposibilidad legal de devolver directamente los excedentes a los municipios que ya alcanzaron el 100% de cobertura, la normativa contempla una excepción clave: los gobiernos pueden autorizar el “desahorro” de dichos recursos. Esta medida representa un alivio financiero estratégico para hospitales, municipios y departamentos que requieren recursos ingentes de manera inmediata. Según el experto, se proyecta que el pasivo pensional territorial quede totalmente saldado en un plazo aproximado de seis años.
Inversión en el desarrollo nacional
En cuanto al ahorro pensional en el sector privado, Palacio respaldó la propuesta del vicepresidente de ampliar el portafolio de inversión de los fondos de pensiones privados.
Con un capital acumulado que ronda los $540 billones, el jurista señala que es urgente y audaz canalizar estos recursos hacia proyectos productivos nacionales como infraestructura vial, minería y agricultura. Este enfoque no solo garantiza rendimientos atractivos para los ahorradores, sino que reinserta el ahorro nacional en la economía real, estimulando la generación de empleo y la creación de riqueza en todo el territorio colombiano.

Leave a Reply