EL NUEVO SIGLO: Después de dos meses del terremoto, ¿cómo avanza la reconstrucción de la catedral en Manizales?
ARZOBISPO JOSÉ GÓMEZ: Avanza satisfactoriamente. La primera serie de preocupaciones que surgen después de un terremoto de las magnitudes del que tuvimos es la gente, por supuesto, y por eso no comenzamos los trabajos de la Catedral inmediatamente.
Sin embargo, un grupo de sabios, de ingenieros, de sismo dinámica y de personas que aman a la Catedral, en menos de 48 horas se reunieron en mi despacho espontáneamente para ayudar a reflexionar sobre las maneras de intervenir el siniestro, de tal forma que, desde el principio se tiene un proyecto de restauración, que tiene tres etapas complementarias.
La primera, corresponde al apuntalamiento de las estructuras más afectadas. De hecho, no sólo la torre nororiental, sino en distintas partes de la Catedral se notan afectaciones por grietas. En segundo lugar, el desmonte controlado de la estructura afectada y, en tercer lugar, la reconstrucción propiamente dicha.
Esa restauración integral incluye la puesta al día de muchas de las estructuras de la Catedral en su totalidad, también de las estructuras del lugar donde la torre se inclinó y allí mismo la edificación de una nueva torre.
ENS: ¿Cuánto ha costado esta reconstrucción?
AJG: Con las campañas que desde la primera semana lanzamos y que han recibido generosidad de muchas personas, así como en la primerísima etapa del Ministerio de Cultura, logramos adelantar la sustentación o el apuntalamiento de la torre, que en el tiempo del desmonte no puede vibrar pesadamente sobre el edificio de la catedral. Eso ha costado alrededor de 650 millones de pesos.
Esperamos tener ayuda de las instituciones propias del Estado que pueden y ofrecen esa clase de ayuda con unos 560 millones de pesos. El resto ha sido ese fondo para la reconstrucción creado a partir del terremoto.
La segunda etapa está apenas en fase de contratación, se estima que costará entre 1.800 y 1.900 millones de pesos. Es un trabajo especializado que va mucho más allá de una demolición simple, porque es una estructura de 450 toneladas que está haciendo fuerzas verticales y horizontales sobre un edificio que es una joya y que queremos preservar.
Hemos tenido actividades como la del pasado 15 de octubre en Bogotá con un concierto que un grupo cívico ofreció para recaudar fondos y creemos que con base en eso que se recaudó allí y los ofrecimientos que algunas empresas y grupos económicos nos han hecho, podemos hacer esa segunda etapa.
La fase que viene está todavía pendiente de financiación, pero debe comenzar ya porque no se trata sólo de diseñar una torre que ya está prácticamente diseñada. Esto va a tomar tiempo porque tienen que hacer estudios muy serios para que las soluciones que queremos duren todo lo que esperamos.
ENS: ¿Cuándo estará nuevamente abierta la catedral?
AJG: Esperamos que al terminar los trabajos de desmonte de la torre afectada, para lo cual nos indican un plazo de dos meses, quizá diez semanas de trabajo. Esperamos que con una cubierta diseñada para que no riña con la belleza del edificio en el lugar afectado, abrir una zona restringida la catedral.
ENS: ¿Cómo reforzarán la Catedral ante un nuevo evento sísmico de esta magnitud?
AJG: La catedral hace unos 25 años tuvo unos refuerzos hechos por personas que gracias a Dios aún viven y que nos han acompañado en esta eventualidad. Ellos son ingenieros que yo considero además sabios, que tienen todavía los planos de la época y gracias a esos refuerzos el edificio y la aguja centrales se comportaron de manera excelente. Y también las torres tienen un refuerzo y un sistema de tensores.
Una de las cosas más interesantes que se puede apreciar ahora en la torre afectada es que la torre no falló, todo el sistema de refuerzo de la torre quedó en perfectas condiciones de tal manera que se reclinó aparentemente sobre el edificio central, la torre no ha colapsado.
Lo que se rompió fue una viga y la placa de concreto que sostenía esa torre, pero también la inspección de debajo de esa placa de concreto muestra que los tensores funcionaron perfectamente, de tal manera que con los mismos ingenieros y con un proyecto integral, vamos a tratar de revisar todas las patologías del edificio para ver dónde están las vulnerabilidades del edificio y eventualmente después de construir la torre nueva, bien cimentada, bien fundamentada, seguir en nuestros trabajos de reforzamiento de estructuras para darle una mayor estabilidad a todo el edificio.
ENS: ¿Qué otras edificaciones religiosas se vieron afectadas?
AJG: La lista consolidada al segundo mes del evento arroja un total de 39 edificios eclesiásticos afectados, tenemos unos 25 templos con afectaciones graves, 9 de ellos están o cerrados totalmente o con ingreso restringido por las autoridades, hay tres casas curales inutilizadas, sobre todo la casa cural de la Catedral sufrió daños que la tendrán unos dos meses cerradas, los sacerdotes están atendiendo a sus fieles en otra capilla y en otro despacho.
Tenemos tres colegios diocesanos afectados gravemente, uno de ellos de demolición total, el Colegio Seminario Menor, está muy afectado el Colegio San Luis Gonzaga de los Padres Jesuitas, que no es del arquidiócesis pero es de una obra de iglesia tan querida como la Compañía de Jesús, tenemos el monasterio de las monjas contemplativas de la visitación con una falla estructural grave en un 40 % del edificio.
Ellas viven de las labores de sus manos y de la divina providencia, por lo tanto aunque la obra es de ellas yo la asumo como propia para tratar de ayudarles, vamos a necesitar muchísima ayuda allí. El hogar para adultos mayores de las hermanitas de los pobres de San Pedro Claver es otro edificio emblemático, precioso, queridísimo por la sociedad manizaleña porque albergaba a 65 hermanos mayores en unas instalaciones dignísimas, y tuvo afectaciones muy serias. Aunque no es propiedad de la arquidiócesis de Manizales, yo quiero hacer todo lo posible para ayudarles y finalmente tenemos tres cementerios afectados. Así que tenemos una tarea de reconstrucción enorme.

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