EL NUEVO SIGLO: ¿Cómo está la situación de los incendios forestales en su departamento?
ADRIANA MAGALI MATIZ: Hoy la realidad es cruda, el Tolima ha estado encendido por el fuego, literalmente quemándose y el saldo actual es una tragedia ambiental, económica y social que nos exige estar en alerta máxima cada minuto. La situación con el fuego es completamente fluctuante porque se van apagando unos focos, pero por las altas temperaturas y los vientos se van encendiendo otros. Así que es un combate continuo. Para que el país entienda la dinámica de esta emergencia en la mañana de este viernes teníamos 24 incendios activos; gracias al trabajo incansable de la Fuerza Pública, los organismos de prevención y la ciudadanía, en la tarde logramos bajarlos a 13. Pero esto cambia hora a hora y nuestro único reto y objetivo es llevar esa cifra a cero. No vamos a descansar.
ENS: ¿Cómo se está atendiendo por parte del Gobierno nacional y departamental?
AMM: Ha sido una gran cruzada de todos contra el fuego. Bomberos, Fuerza Pública, organismos de socorro, alcaldes, comunidades y los equipos de la Gobernación hemos trabajado sin tregua. Gracias a la articulación directa con el Gobierno nacional, hemos protegido lo más sagrado que es la vida de los tolimenses. Entendemos perfectamente que el país atraviesa por múltiples emergencias en distintas regiones y que las capacidades del Estado están exigidas al límite, pero no nos ha faltado apoyo; lo reconocemos y lo agradecemos. Estamos en permanente comunicación con el Ministerio del Interior, la Dirección Nacional de Bomberos y el mando de nuestras Fuerzas Militares. Sin embargo, dada la magnitud de esta conflagración, hoy el mensaje es directo: necesitamos acelerar y fortalecer aún más las capacidades operativas para contener el fuego definitivamente.
ENS: ¿Qué afectaciones ha tenido hasta el momento?
AMM: Las dimensiones del impacto son dolorosas e históricas. Hoy registramos más de 20.000 hectáreas de tierra laceradas y consumidas por las llamas. La emergencia ya golpea a más de 30 de los 47 municipios del departamento. En materia productiva, estimamos que sólo en el sector agrícola principalmente en cultivos de maíz y en el sector ganadero los daños y pérdidas superan los $43.000 millones. Pero lo más duro es el drama humano: si sumamos la afectación integral en todos los municipios, calculamos que entre 90.000 y 100.000 personas hoy sufren los estragos de esta tragedia ambiental que ya se convirtió en una grave crisis económica y social para las familias rurales del Tolima.
ENS: ¿Cuál es el llamado que usted le hace a los ciudadanos frente a los incendios?
AMM: El llamado principal es a la prudencia, a la unión, a la solidaridad y a evitar a toda costa cualquier factor de riesgo. No se pueden realizar quemas controladas en este momento. Aunque sabemos que es una práctica tradicional en el campo antes de preparar la tierra para los cultivos, este no es el tiempo ni el momento para hacerlo. Adicionalmente, hay indicios y denuncias ciudadanas sobre posibles manos criminales que pretenden, deliberadamente, mantener encendido el fuego en nuestros territorios. Eso hay que sancionarlo con toda la severidad de la ley. No vamos a permitir que mientras nuestros bomberos, socorristas y campesinos arriesgan la vida en la montaña, haya desadaptados atentando contra la vida y la naturaleza.
Situación compleja en el país
ENS: Con el sismo sucedido, ¿su departamento está preparado en materia de prevención?
AMM: El Tolima es un departamento resiliente que ha venido fortaleciendo sus capacidades de respuesta ante eventos de origen natural. Sin embargo, atender emergencias simultáneas como sismos e incendios de gran escala al mismo tiempo, tensiona los recursos de cualquier territorio. La prevención no se queda en el papel; está respaldada por salas de crisis activas, comités de gestión del riesgo y la articulación con la comunidad. Pero requerimos que el apoyo técnico, logístico y financiero desde el nivel nacional sea permanente para sostener la capacidad de respuesta oportuna.
ENS: ¿A qué se ha comprometido el Gobierno nacional con el Tolima?
AMM: El Gobierno nacional ha estado totalmente en coequipo con la Gobernación del Tolima en medio de esta crisis. A pesar de las adversidades que enfrenta el país, hemos recibido respaldo y requerimos que este continúe e incremente. En la reciente visita institucional del pasado 28 de julio se asumieron compromisos de fondo, muy especialmente en materia de seguridad: la recuperación de la Fuerza de Despliegue Rápido (FUDRA), la llegada de batallones especiales y el incremento del pie de fuerza para consolidar el control territorial. De igual forma, tenemos trazados objetivos comunes de gran impacto para el desarrollo agropecuario, la infraestructura estratégica y el avance de la operación ‘Renacer’ en nuestro departamento.
ENS: ¿Cómo van a recuperar la confianza en seguridad en su departamento?
AMM: La seguridad ha sido, es y seguirá siendo la principal bandera de nuestro gobierno. Durante el Gobierno nacional que acaba de terminar fue imposible lograr una articulación real o compartir una misma visión sobre la importancia del orden público en los territorios. La Gobernación tuvo que dar la pelea en solitario, de la mano de nuestra Fuerza Pública y con todas las restricciones del caso; aún así, mantuvimos firme el control territorial e impulsamos el departamento con inversión social.
Con este nuevo Gobierno nacional vamos a consolidar esa visión de seguridad integral, esa cercanía con el ciudadano y la presencia constante de la Fuerza Pública en las calles y veredas. Nunca se ha perdido ni se perderá el control territorial: esta Gobernación ha liderado la institucionalidad con carácter y ahora podremos ir mucho más lejos, porque encontramos un gobierno que entiende que la seguridad es la base indispensable de todo desarrollo territorial.
ENS ¿Ha vuelto a registrarse algún hecho violento?
AMM: Lamentablemente, los grupos armados ilegales insisten en sembrar zozobra en las comunidades rurales. Justo nos reportan a esta hora hostigamientos contra tropas del Batallón de Infantería N.º 17 ubicadas en el corregimiento de Herrera, en Rioblanco, con dispositivos artesanales lanzados desde drones. Es una acción cobarde que atribuimos a las disidencias de las FARC en su intento desesperado por intimidar al territorio. Hasta el momento no se reportan civiles heridos. Sin embargo, tenemos el reporte de un soldado lesionado de manera leve durante el ataque. Tras este hecho, de inmediato me puse en comunicación con los comandantes del Ejército y la Policía para adoptar las medidas pertinentes y garantizar el control total de la situación.
Esto se suma a los hostigamientos que se registraron hace un par de semanas en municipios del sur como Rioblanco, Planadas y Ataco, los cuales fueron repelidos con determinación por nuestras Fuerzas Militares. La orden ha sido una sola: redoblar operaciones y enviar más personal para blindar la zona. Estos bandidos pretenden usar la tecnología para atemorizar, pero aquí hay un Gobierno Departamental y una Fuerza Pública que no van a ceder un solo centímetro. Los focos de las disidencias en el Tolima hoy están acorralados y no hay permisividad: con firmeza y contundencia les seguimos cerrando el paso en todo el departamento.
ENS: Aparte del presidente, Colombia tiene nuevo contralor. ¿Qué espera de la Contraloría General?
AMM: Lo que el país y los territorios esperamos del órgano de control fiscal es un ejercicio preventivo, técnico, transparente y expedito. Necesitamos una Contraloría que acompañe la ejecución de los recursos en tiempo real, garantizando que cada peso asignado para las emergencias, la seguridad y la inversión social llegue sin demoras a las comunidades que hoy lo necesitan con urgencia. En momentos de crisis climática y social como los que vive el Tolima, la transparencia y la celeridad administrativa salvan vidas.

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