Felipe Olave un empresario huilense que después de salir del país a buscar nuevas oportunidades en exterior, decidió hace poco regresar a su departamento, le apostó a crear nuevos espacios para que los huilenses vivan cómodamente y disfrutando un paisaje
Y observando que en Colombia hay edificios construidos sin licencias y por eso arrancó su proyecto denominado “Mirador del Magdalena”, y es muy importante para Neiva y para la región, porque es el primer proyecto que le da la cara al río Magdalena.
La idea de este proyecto habitacional le surgió al ver que, en el resto del mundo, cualquier ciudad que visites, sea Buenos Aires, Miami, Shanghai o Londres, cualquiera, pues todo el mundo quiere estar frente al agua. Sea un lago como Chicago, sea un río o sea el mar. Indica que el metro cuadrado más valioso y lo que les da valor a las propiedades, pues es el agua. Y por eso lo único que hizo fue darle cara al río, que muchas veces lo único que hacen los ciudadanos es darle la espalda y contaminarlo.
El empresario recordó que el proyecto que tiene un auditorio para 1.200 personas, único en el sur del país. Tiene un hotel Hampton by Hilton. Ya se tienen dos edificios, ya ahí está uno terminado, que se llama Olave Tower, de oficinas y va a haber seis edificios, todos de 20 pisos, de apartamentos.
Adicionalmente habrá dos edificios de oficinas enmarcan una plaza de 4.500 metros cuadrados, que va a tener una fuente de 92 chorros que bailará al son de la música y luces. Ya se instaló en el complejo habitacional una escultura monumental del maestro Fernando Botero, que se llama La Mujer Reclinada.
Igualmente tendrá un malecón que envidiará Barranquilla y toda Latinoamérica. Para el empresario lo más complejo que tiene Colombia para el empresariado es la carga impositiva tan alta.
¿Como ha sido su experiencia de crear empresa en Colombia?
Me parece que el gobierno tiene una carga impositiva muy alta. Por ejemplo, los empleados, Yo vengo de Estados Unidos y eso es un libre mercado, ¿ves? Tú decides despedir a un empleado cuando quieras y él también despide irse y trabajar a la compañía de ahí al frente cuando él quiera. Es libre mercado. Pero aquí hay un tema vinculante que me llama mucho la atención. Mira, yo la verdad creo que no hay mucha inversión extranjera. O sea, a un señor como Elon Musk no se le ocurriría hacer una planta de Tesla en Colombia, ni de riesgos, por las cargas impositivas y por la relación tan vinculante y beneficiosa para el empleado.
Yo no sabía. Un empleado se mueve, se para de su asiento y dice, me voy. Y uno no tiene ninguna manera coercitiva de que entregue el trabajo, de que termine el día. Pero en cambio, para despedir a un empleado hay que tener uno, básicamente, la aprobación del papa, de cuatro chamanes, de dos sacerdotes. ¡Dios mío! Es una cosa de locos.
Y ahora todo el mundo es pensando en demandar a las compañías. Es una cosa muy rara lo que pasa en Colombia. ¿Qué creen? Que entre más beneficio le dan los empleados. En realidad, se vuelve un arma doble filo, ¿no? Menos personas quieren contratar y menos empresas multinacionales quieren llegar.
Usted estaba radicado en el exterior, pero llegó a su tierra el Huila, ¿cómo ha sido su llegada a su departamento?
Mi experiencia al llegar al departamento, y me imagino que no es diferente al resto del país, es que tratar de hacer algo es prácticamente imposible. La ilegalidad abunda. Hay edificios construidos sin licencias. Bueno, recuerdo uno muy famoso en Cartagena, creo que se llamaba Acuario, puede ser. ¿Cómo pueden construir un edificio de 20, 30, 40 plantas sin licencias? ¿Que nadie se dio cuenta? En Neiva pasa igual, ¿no? Hay edificios, hoteles, que nunca han tenido licencia y que nunca se las pudieron dar, porque no cumple con ninguna normatividad. Pero ahí están.
En cambio, si uno quiere hacer las cosas al derecho, mira, quiero hacer un Box Culver, quiero hacer esto, que no sé cómo. Hagamos esto por aquí. No, todo es prohibido. Y uno siente que la normatividad no está para ayudar, para hacer consenso, para desarrollar, para pensar cómo llegamos más adelante, sino para impedirlo todo. Es realmente muy difícil. Además de la actitud general, en general, yo no quiero señalar a alguien, pero creo que el Estado está mal diseñado.
Un funcionario público, si hace mucho o no hace nada, le pagan lo mismo. Pero cuando hace, corre riesgos de que esas decisiones que tomó le puedan traer problemas. Entonces prefiere no hacer nada. Está mal diseñado el Estado. Todo el aparato que regula cualquier cosa está mal diseñado.
Tiene usted un gran proyecto urbanístico, ¿cómo avanza?
Mi proyecto se llama Mirador del Magdalena. Es muy importante para Neiva y para la región. Primero, porque es el primer proyecto que le da la cara al río Magdalena. Algunas personas creen o me dicen que yo soy visionario. Pero pues me sorprende cuando en el resto del mundo, cualquier ciudad que visites, sea Buenos Aires, Miami, Shanghai o Londres, cualquiera, pues todo el mundo quiere estar frente al agua. Sea un lago como Chicago, sea un río o sea el mar.
Pero el metro cuadrado más valioso y lo que le da valor a las propiedades, pues es el agua. Así que yo lo único que hice fue darle la cara al río, nosotros en Neiva no solamente le damos la espalda al río, sino que lo tratamos muy mal, lo contaminamos y después le echamos la culpa al río de que esté contaminado y que nos dé asco, ¿no? Entonces la gente, frente al río, ahí están los peores negocios posibles y además construye muros. No pone ventanas, sino muros, tapias.
Increíblemente eso pasa en Neiva. Yo estoy cambiando eso. Va a ser un proyecto que tiene un auditorio para 1.200 personas, único en el sur del país. Tiene un hotel Hampton by Hilton. Ya tenemos dos edificios, ya ahí está uno terminado, que se llama Olave Tower, de oficinas y va a haber seis edificios, todos de 20 pisos, de apartamentos. Será algo muy importante para la ciudad. Además, quiero contarte, dos edificios de oficinas enmarcan una plaza de 4.500 metros cuadrados, que va a tener una fuente de 92 chorros que bailará al son de la música y luces. Allí, ya instalé una escultura monumental del maestro Fernando Botero, que se llama La Mujer Reclinada. Tendremos una pantalla gigante de video y un montón de atracciones, mucho, mucho, mucho arte. Un malecón que envidiará Barranquilla y toda Latinoamérica. Y va avanzando en los términos que avanzan las obras en Neiva.
¿Tendrá hasta escultura de Fernando Botero?
Tendré la escultura de Fernando Botero. Ya está. Sí, es una escultura que tiene cuatro veinte de largo. Es muy parecida a la que tiene la plaza Santo Domingo en Cartagena, solo que es muchísimo más grande y alta, es una obra maravillosa. Y hay algo muy interesante que quiero contarte, Carlos, y eso me lo hizo caer en cuenta Fernando Botero Zea.
Estábamos en Cartagena hace un mes o hace un tiempo, hace un par de meses, y me dijo que, que seguramente yo no había caído en cuenta, pero que era la única escultura privada en Colombia de uso público. La única escultura privada. O sea, eh, es mía, pero la puse en una plaza para que todo el mundo pueda disfrutarla
¿Este complejo que costo tiene para las personas que quieran residir en las viviendas?
Pues mira, Neiva es una ciudad muy barata. Mientras Bogotá puedes conseguir, no sé, 25 millones de pesos por metro cuadrado, 20, 18, digamos, para hacer una comparación. Pues en Neiva nosotros estamos vendiendo a 8 metros– a 8 millones de pesos metro cuadrado.
Ya hay proyectos de 7 millones y medio, pero ninguno, o sea, el mío es la excepción, que tiene una oferta gastronómica importantísima, que tiene una escultura del maestro Fernando Botero, fuente, etcétera, vamos a tener también una bandera de 60 metros que se convertirá en la bandera de Colombia más alta del país. Así que 8 millones de pesos a mí me parece muy barato.
¿Cuándo se espera que termine?
Este proyecto, mira, pues tiene que avanzar en la medida del mercado, ¿ves? O sea, construir son como ochocientos apartamentos, creo, seiscientos cincuenta, algo así. Pues se irán construyendo en la medida en que se vendan, las dos torres de, las dos torres de apartamen– perdón, de oficinas y, y el auditorio y el hotel, pues sí lo estoy construyendo, digamos, con mis recursos y eso yo espero tenerlo completo en dos años y posiblemente el primer edificio de apartamentos también empecemos a construirlo, en seis meses.
¿En México que presencia tiene usted?
Estoy en, en México, Puerto Rico, Colombia y Estados Unidos, pero también tengo construcción en otras partes. Estoy construyendo en Girona, Cataluña, España, y posiblemente, eh, con unos amigos chinos y socios vamos a construir un, una torre en Shenzhen. Y ahí vamos. A mí me gusta diversificar, tener, eh, apuestas en diferentes partes y en diferentes industrias.

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