El recrudecimiento de la violencia, marcado por el uso de drones con explosivos, hostigamientos continuos y un férreo control territorial por parte de estructuras al margen de la ley, mantiene confinada a la población civil. En una radiografía minuciosa, las fuerzas vivas de la región alertan que la falta de garantías institucionales y la asfixia a los sectores de oposición configuran un escenario de altísima vulnerabilidad donde el derecho fundamental al voto libre pende de un hilo
El panorama judicial y de orden público en el Cauca se ha tornado crítico en las últimas semanas. Las comunidades de municipios como Jamundí, Argelia, Suárez y Corinto reportan una escalada de acciones bélicas que combinan tácticas de guerra convencional con tecnología de punta no tripulada. Los ataques sistemáticos contra estaciones de policía y cascos urbanos no solo han cobrado vidas humanas y generado desplazamientos masivos, sino que han fracturado por completo la normalidad democrática.
En diálogo con El Nuevo Siglo, el representante a la Cámara y exgobernador del Cauca, Oscar Campo, manifestó su profunda preocupación por el deterioro institucional. El congresista enfatizó que la realidad del territorio es innegable debido al bombardeo diario de información sobre hostigamientos y uso de drones, señalando que, contrario a verse la calma, impera la intimidación, los explosivos, los muertos y los desplazados, lo cual configura una situación alarmante que aleja el control de la zona.
El Nuevo Siglo: ¿En primera instancia cuéntenos cómo ha sido la situación de orden público en el departamento.
Oscar Campo: Bueno, la situación del Cauca es ampliamente conocida a través de los medios de comunicación, donde contrario a verse la calma, pues hemos visto la intimidación, el hostigamiento, explosivos, bombas, drones, muertos, desplazados, y esto pues de verdad que pone en una situación muy compleja el departamento del Cauca en materia de orden público, que más allá de hacer reseñas históricas donde también han habido episodios de violencia, en esta vemos que pareciera estar bastante lejos el control de una situación que preocupa enormemente a todos los caucanos.
ENS: ¿Cómo se ha hecho campaña electoral bajo esta compleja situación de orden público en la región?
OC: Pues prácticamente con muchas limitaciones. Las campañas, contrario a lo que se hacía antes de visitar veredas, barrios y poder caminar con la gente, pues la misma situación de orden público ha limitado a que se pueda hacer proselitismo de contacto directamente con las personas. Ha tocado apelar a la tecnología, a las redes sociales, a los medios de comunicación, y no necesariamente a poder tener una política de contacto directo con la ciudadanía.
ENS: Ahora que estamos a las puertas de las elecciones presidenciales, ¿cuál es su advertencia principal siendo usted un líder de este departamento?
OC: La advertencia es que no hay libertad de conciencia, más allá de lo que puedan decir las entidades competentes en la comisión electoral, se evidencia un departamento confinado donde los grupos armados ejercen control social sobre buena parte del territorio. La MOE determina que hay riesgo electoral en el 92% del departamento, por lo cual no se podría hablar de libertad de conciencia ni de ausencia de temor, induciendo a la gente a ayudarse a lo que los grupos quieran.
ENS: Es decir, ¿los grupos al margen de la ley están manipulando directamente el voto para el próximo domingo?
OC: Puede que no estén haciendo abiertamente campaña, pero repito, cuando hay temor, cuando hay tensión y cuando ha habido advertencias, pues eso limita de forma drástica la libertad de conciencia de los electores.
ENS: Usted que fue gobernador de este departamento, ¿cómo evalúa la fortaleza actual de la Fuerza Pública en el Cauca? ¿Ha diezmado o se ha fortalecido?
OC: A nosotros nos tocó el proceso de paz de 2016, con el beneficio del cese al fuego que se sintió en buena parte del territorio nacional, pero particularmente en el Cauca, donde adelantamos elecciones sin problema alguno. Hoy vemos que la estrategia de la ‘Paz Total’ ha fracasado con unas consecuencias muy graves, porque hay un fortalecimiento de los grupos al margen de la ley, donde tienen más territorio y más pie de fuerza. El doctor Campo aclaró al diario que esto se dice sin restarle el profesionalismo a nuestra Fuerza Pública, la cual hace todo lo que puede, pero enfatizó que les ha tocado cargar con las consecuencias de unos desatinos políticos del Gobierno que se ven reflejados en departamentos como el Cauca.
ENS: ¿Cuál considera que debe ser la labor fundamental que realice el próximo Gobierno Nacional frente a su departamento?
OC: Al departamento hay que recobrarle la confianza en el Estado y en la Fuerza Pública, para que la gente pueda, a su vez, colaborar y operar frente a recuperar el control territorial, logrando que todas las bandas que hoy se encuentran al servicio de la extorsión y el hostigamiento puedan ser derrotadas. Porque no necesariamente estamos hablando de grupos armados al margen de la ley con origen político; estamos hablando desde Bacrim hasta delincuencia común que han decidido volver de la extorsión su actividad permanente, y esto tiene azotado plenamente a buena parte del aparato productivo en el departamento del Cauca.
ENS: Gran parte de los gobernadores del país se han quejado por la difícil relación y comunicación entre el Gobierno Central y los mandatarios departamentales. ¿Cree usted que se debe mejorar en ese punto específico?
OC: Indiscutible. Es que la seguridad nace del diálogo y de la comunicación en todos los sentidos. La seguridad nace donde la comunidad pueda encontrar en su alcalde, en su autoridad civil, ese receptor de preocupación, y que este a su vez sea resolutivo con toda una red institucional que pueda actuar de frente contra el crimen. En la medida que no haya ese diálogo interinstitucional, donde no exista una integración vertical del Estado, pues va a ser muy difícil hablar de seguridad.
ENS: Siendo usted oriundo de esta región, ¿cuál es el llamado final que le hace al Gobierno Nacional actual?
OC: El Gobierno Nacional ya está por irse y ha sido un fracaso absoluto casi en su periodo en materia de seguridad en el departamento del Cauca. El representante Campo le dijo al diario que lo único que se les podría pedir ahora es que traten de dar la mayor garantía posible a la primera y segunda vuelta en la elección de presidencia, y que logren mantener la movilidad en las vías principales del departamento, donde en muchas de ellas hay retenes ilegales que amedrentan de forma constante a la comunidad y a la sociedad.
ENS: En el poco recorrido que ha podido desarrollar en el territorio, ¿ha recibido amenazas o cuáles son las denuncias principales que recoge de la comunidad?
OC: Las denuncias son precisamente que no permiten hablar a sectores de la oposición, a los líderes locales no se les permite hacer campaña abierta con nada que tenga que ver contrario a las voces del Gobierno que amparan la ‘Paz Total’, y esto, desde luego, dificulta y vulnera por completo lo que tiene que ver con las garantías democráticas para la oposición.
Con estas declaraciones, el representante Oscar Campo concluyó su diagnóstico sobre la vulnerabilidad institucional del Cauca, dejando sobre la mesa un llamado urgente a las autoridades electorales y al Ministerio de Defensa. El panorama expuesto por el congresista sitúa al departamento en el centro del debate nacional sobre seguridad, condicionando el éxito de la próxima jornada democrática a la capacidad del Estado para recuperar el control de las vías y garantizar la protección de los votantes en las urnas.

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