Por Juan Felipe Guerrero
En los corrillos políticos de Neiva ya hay un nombre que volvió a sonar con fuerza… y no es casualidad.
El exalcalde Héctor Aníbal Ramírez reaparece en escena y empieza a agitar el ambiente con un mensaje que muchos interpretan como el primer paso de una nueva jugada: volver a competir por la Alcaldía.
Pero lo que más ruido está generando no es solo su regreso… es lo que se comenta desde su propio entorno.
Miembros cercanos a su equipo aseguran que Ramírez tendría un objetivo claro: que podría derrotar a Héctor Javier Osorio Botello, a quien —según esas versiones— ve muy débil, muy desgastado y que ya habría llegado a su techo político.
Y aquí viene lo que está encendiendo el ambiente político…
Según esas mismas versiones, Ramírez no solo plantea ese escenario, sino que también estaría enviando un mensaje directo al electorado:
que hoy todos los candidatos están en igualdad de condiciones, con márgenes muy cerrados en intención y respaldo.
Incluso —dicen— dentro de su análisis considera que el margen político de Osorio Botello es muy reducido, y que el hecho de haber sido alcalde no garantiza ningún triunfo.
Más aún, en su círculo cercano se comenta que Ramírez estaría cuestionando ese argumento de experiencia con una postura directa:
que si se habla de haber sido alcalde, él también lo fue,
que tiene la experiencia,
que tiene la trayectoria,
que académicamente está fortalecido,
que ha ocupado muchos cargos,
que tiene calado popular,
y que tiene experiencia igual que Osorio Botello o incluso más.
Y hay otro punto que no pasa desapercibido…
Se estaría recordando que en la última elección, Héctor Javier Osorio Botello quedó segundo con cerca de 18.000 votos, una votación que —según esta misma lectura política— fue muy pobre, y que hace años no se veía un segundo lugar tan débil y tan pobre en votación, al punto que se afirma que nunca nadie en la historia reciente había sacado un segundo lugar en la Alcaldía con una votación tan baja y tan débil, lo que para ese sector marcaría su techo político.
A esto se suma otra crítica que empieza a rodar:
que su desempeño reciente en el Concejo de Neiva, en rol de oposición frente al alcalde, ha sido discreto y poco contundente, según esa misma lectura política.
Y aquí es donde la jugada se amplía…
Porque paralelamente, Ramírez estaría planteando la construcción de un “pacto por Neiva”, invitando a distintos liderazgos a sumarse bajo una condición que llama la atención:
todos en igualdad de condiciones.
En ese escenario —dicen— entrarían nombres que ya empiezan a sonar con fuerza como:
Deiby Martínez Cortés, Johan Steed Ortiz, Yilber Leandro Saavedra y Chicho Rodríguez, entre otros que podrían aparecer en la contienda.
Entre otras cosas, esa sería precisamente la apuesta:
hacer la invitación a todos ellos —a quienes también ve con un peso político similar al de Osorio Botello—, bajo la idea de que la elección hoy está abierta y que cualquiera podría ganarla.
Por eso, según se comenta, les irá a invitar a todos a una alianza, sea que la acepten o no.
Por ahora, no hay anuncios oficiales ni alianzas confirmadas… pero el mensaje ya empezó a rodar con fuerza.
En Neiva, cuando empiezan a hablar de pactos, igualdad y poder…
es porque el juego ya comenzó.
Esto apenas arranca…

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