El expresidente Iván Duque afirma que Colombia necesita serenidad, respeto por las instituciones y garantías para todos los actores democráticos. En entrevista con Periscopio Político, aseguró que el país requiere menos confrontación desde la más alta magistratura del Estado e hizo un llamado a respetar las instituciones.
¿Pasada la primera vuelta presidencial, cómo analiza el panorama para la segunda?
Los colombianos debemos permanecer vigilantes y unidos en la defensa de la democracia frente a las amenazas que, de manera reiterada, plantea Gustavo Petro, quien ha deteriorado la dignidad y la responsabilidad inherentes a la institución presidencial. La segunda vuelta comenzó con el inaceptable desconocimiento de los resultados electorales por parte de quien está llamado, más que nadie, a respetar la voluntad popular, la organización electoral y las reglas de la democracia.
Hemos hecho un llamado a las instituciones nacionales y a la comunidad internacional para que permanezcan atentas y se pronuncien frente a cualquier intento de desconocer la decisión soberana de los ciudadanos. Las declaraciones y actuaciones del presidente constituyen una preocupación legítima para todos los demócratas, pues ponen en entredicho principios fundamentales del Estado de derecho.
Hoy, más que nunca, se requiere la unidad de quienes creen en la democracia para rechazar cualquier intento de deslegitimar o usurpar el mandato popular expresado por las mayorías en las urnas. Lamentablemente, cuando el país debería estar concentrado en el debate de las propuestas y las soluciones a sus problemas, nos vemos obligados a dedicar esfuerzos a la defensa de nuestras instituciones democráticas. Ese será, sin duda, uno de los principales desafíos de esta segunda vuelta.
¿Abelardo de la Espriella debe sentarse con los sectores de centro si quiere afianzar su aspiración presidencial?
Abelardo y José Manuel han demostrado una comprensión clara y profunda del momento histórico que atraviesa la nación. Esa lectura acertada de la realidad les ha permitido conducir la campaña con inteligencia y determinación, una línea que debe mantenerse en esta nueva etapa.
Su mensaje ha sido coherente y transparente frente a todos los sectores democráticos del país, convocando a la unidad alrededor de principios y propósitos comunes. Como ellos mismos lo han expresado, más que una alianza entre dirigentes o partidos, han construido una sólida alianza con el pueblo colombiano, sustentada en la defensa de la democracia, las instituciones y el futuro de la nación.
A los colombianos les preocupa el tono de la campaña. ¿Le inquieta que eso pueda derivar en una escalada de violencia?
Por supuesto que a los colombianos nos preocupa profundamente el tono de confrontación que se ha instaurado desde la Presidencia de la República. Nunca habíamos visto a un jefe de Estado enfrentado de manera permanente a las demás ramas del poder público y a quienes piensan o se expresan de forma distinta a la suya. Esa actitud no contribuye a la construcción de consensos ni al fortalecimiento de las instituciones democráticas.
La inquietud es aún mayor porque, en medio de un proceso electoral decisivo para el país, tenemos a un presidente que ha optado por intervenir activamente en la contienda política, elevando la polarización y promoviendo un ambiente de tensión innecesario. Colombia necesita serenidad, respeto por las instituciones y garantías para todos los actores democráticos; no más confrontación desde la más alta magistratura del Estado.
¿Hacia dónde cree que se inclinará el voto de centro: hacia Abelardo de la Espriella o hacia Iván Cepeda?
El centro representa un sector ideológico importante de la sociedad colombiana que, en esta campaña, ha carecido de un liderazgo capaz de interpretarlo y convocarlo plenamente. Sin embargo, más allá de las etiquetas políticas, considero que a los ciudadanos de centro les preocupan los grandes desafíos que hoy enfrenta el país y que serán determinantes para su futuro.
Entre ellos sobresalen cinco bombas que el próximo gobierno debe desactivar: el deterioro de la seguridad, la profunda crisis del sistema de salud, el creciente desorden fiscal, las dificultades derivadas del manejo de la política energética y el debilitamiento de la política exterior.
Por eso, más que una discusión ideológica, el debate de fondo para muchos colombianos de centro gira en torno a la necesidad de corregir el rumbo y evitar la continuidad de unas políticas que, a su juicio, han profundizado estos problemas y aumentado la incertidumbre sobre el futuro del país.
¿Qué pasó con la campaña de Paloma Valencia? ¿Por qué no logró despegar?
Esa es una evaluación que les corresponde hacer a la propia Paloma Valencia y a su equipo de campaña. Lo verdaderamente relevante es que, desde la misma noche electoral, tanto la candidata como el expresidente Álvaro Uribe reconocieron el triunfo de Abelardo y José Manuel y expresaron públicamente su respaldo para la segunda vuelta.
En las circunstancias actuales, lo fundamental no es detenerse en los debates del pasado reciente, sino concentrar los esfuerzos en la defensa de las instituciones, la democracia y las libertades. Colombia atraviesa un momento decisivo y exige la convergencia de todos los sectores democráticos alrededor de un propósito superior: preservar el orden institucional y evitar la continuidad de unas políticas que, a juicio de millones de ciudadanos, han llevado al país por un rumbo equivocado.
¿Después de estas elecciones debe replantearse el escenario interno del Centro Democrático con miras a las elecciones regionales?
Cada momento tiene sus propias prioridades. Hoy la atención del país está concentrada en una segunda vuelta trascendental para el futuro de Colombia, y ese debe ser el foco de quienes participan en la contienda política.
¿En qué falló el Centro Democrático?
Esa es una reflexión que deberá realizar el Centro Democrático en sus escenarios internos. Habrá tiempo para los balances, las autocríticas y las conclusiones; hoy la prioridad es el momento decisivo que enfrenta el país.
¿Qué escenario internacional tendría Colombia en caso de que gane Abelardo de la Espriella?
Abelardo de la Espriella ha construido, a lo largo de los años, importantes relaciones en distintos escenarios internacionales, particularmente en Estados Unidos y Europa. Esa capacidad de interlocución se ha visto reflejada en expresiones de respaldo y reconocimiento provenientes de diversos líderes políticos y gobiernos de la región, así como de sectores influyentes de la política estadounidense.
Una vez llegue a la Presidencia, sin duda, uno de sus principales aportes será el restablecimiento de la confianza internacional en Colombia y el fortalecimiento de las relaciones estratégicas con nuestros principales aliados. El país necesita recuperar protagonismo, credibilidad y liderazgo en los escenarios multilaterales, así como una política exterior orientada a la defensa de los intereses nacionales.
¿Cómo queda Colombia ante la comunidad internacional tras la postura del presidente Gustavo Petro sobre el preconteo?
La reacción del presidente Gustavo Petro al cuestionar los resultados de la elección ha generado una profunda preocupación dentro y fuera del país. Sus declaraciones han abierto un debate sobre la estabilidad institucional y el respeto por las reglas democráticas en un momento particularmente sensible para Colombia.
Lo cierto es que hoy Colombia se encuentra bajo la mirada atenta de la comunidad internacional. En circunstancias como estas, la fortaleza de una democracia se mide por la capacidad de sus instituciones para garantizar transparencia, legalidad y respeto por la voluntad popular. El mundo observa con expectativa cómo el país afronta este desafío y cómo sus dirigentes responden a una coyuntura que exige responsabilidad, serenidad y compromiso con el orden democrático.
Se ha dicho que el presidente Gustavo Petro y el ministro Armando Benedetti intervinieron en política. ¿Cuál es el llamado a la Procuraduría?
Petro y varios de sus ministros han intervenido de manera reiterada y abierta en la actividad política, transgrediendo los límites que la Constitución y la ley establecen para el ejercicio de sus funciones. Corresponde a los organismos de control y a la justicia, según sus competencias, determinar las responsabilidades a que haya lugar.
Lo que no puede ocurrir es que este tipo de conductas se normalicen o queden sin consecuencias, pues constituyen un grave precedente para la institucionalidad democrática.
¿Cree que Colombia está cansada de la violencia que se vive actualmente?
Una parte importante del resultado electoral refleja el hastío y el rechazo de amplios sectores de la ciudadanía frente al deterioro de la seguridad ocurrido durante el cuatrienio que está terminando. La Fuerza Pública ha sido debilitada en su autoridad y respaldo institucional, mientras que los grupos criminales han ampliado su capacidad de presión y control en distintas regiones del país.
La sensación de inseguridad, sumada a la incertidumbre que viven numerosas comunidades, ha generado un profundo malestar ciudadano. Ese cansancio y ese deseo de un cambio de rumbo quedaron claramente expresados en las urnas.
Como expresidente, ¿cuál es su llamado a los colombianos?
Mi llamado a los colombianos es, ante todo, a actuar con sentido patriótico, grandeza y unidad de cara a la segunda vuelta presidencial. Este es un momento decisivo para el futuro de la República y todos aquellos que no compartimos los excesos, errores y desafueros que han caracterizado al actual gobierno debemos unir esfuerzos alrededor de Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo.
Es la hora de consolidar una gran alianza nacional de quienes creemos en la democracia, la libertad, la seguridad, el respeto por las instituciones y la equidad como pilares fundamentales para rescatar la Colombia que generaciones enteras han edificado con trabajo, sacrificio y perseverancia.
Pero también es el momento de rodear con firmeza a nuestras instituciones democráticas. Debemos respaldar a la Registraduría Nacional y al sistema electoral colombiano, que han demostrado profesionalismo, transparencia y capacidad para garantizar la expresión libre de la voluntad popular. La defensa de la democracia exige confianza en las instituciones, respeto por las reglas y compromiso de todos los ciudadanos con la legalidad y el orden constitucional.

Leave a Reply