Por Ingrid Betancourt
Es imposible estar completamente de acuerdo con alguien. Pasa en la familia, con los amigos, en el día a día.
Pero también es claro que hablando vamos resolviendo esos nudos que a diario tenemos que desenredar todos los colombianos.
Justamente eso es lo que ha hecho Paloma Valencia con Juan Daniel Oviedo. Priorizar al país y el momento histórico que vivimos; para garantizar que los Colombianos desenredemos nuestro futuro.
Con Juan Daniel yo también he tenido diferencias. Estoy en completo desacuerdo con su defensa de la JEP. Y eso que yo apoye el proceso de paz de 2016 con total convicción. Pero el resultado de este ensayo ha sido desastroso. No solo porque el diseño tenía fallas de origen, sino porque su aplicación se ideologizó y la justicia se volvió impunidad a los criminales y venganza contra nuestros militares.
Las víctimas hemos padecido de primera mano este proceso de paz con sus falsas promesas, pues nos incumplió en todo: no hubo verdad más bien mentiras y más mentiras , no hubo no repetición, no hubo reparación sino lavado de activos, pero lo peor: sí se le garantizó a los de las FARC total impunidad. Y eso ha generado gran indignación e inmenso dolor.
Así que profundas diferencias si las hay.
Con todo y esto, me ha parecido bastante canalla cómo se han ensañado contra Oviedo, haciéndole pagar un precio muy alto por aliarse con Paloma Valencia. Y a Paloma también le han cobrado con rabia su alianza con él.
Dos valientes, en esta situación de polarización atreverse a romper los esquemas. Más fácil para Cepeda irse con Quilcué o Abelardo irse con Restrepo. Son de lo mismo. Nada nuevo.
Pero Colombia no puede repetir sus errores y Paloma y Oviedo están dándonos un valeroso y espiritual ejemplo. El de tolerarnos y respetarnos para salvar a Colombia.
A esa grandeza algunos están respondiendo con pequeñez.
En particular me ha parecido bien injusto que, por su abierta orientación sexual, le quieran endilgar a Oviedo una serie de posiciones que él mismo a desmentido con vehemencia. Pero es como si algunos no quisieran oír. Sino aferrarse a prejuicios con lo cual justificar más su odio, su intolerancia y su afán de división.
Atacar a Paloma y Oviedo es atacar la única posibilidad que tenemos para ganar a la alianza de narcos con extremos y sacar el país adelante.
Yo he hablado con Paloma en múltiples ocasiones. La impunidad de la JEP no puede seguir. Eso está claro. No es negociable. Y es algo que debemos tener claro todas las víctimas. También con Oviedo, y la protección de la niñez, de las familias y el respeto absoluto a todos, eso tampoco es negociable.
Pero óiganlos. Porque no se cansan de decirlo en todas las formas.
Lo que es claro es que, el mayor beneficiado con esta pelota de mentíras y ataques es Cepeda y Petro.
Ellos sí son los que ya han implementado ideologías de género, mantenido a los bandidos en el poder, garantizado corrupción a todas sus anchas y han socavado la independencia económica de todos los colombianos.
Ellos quieren un país estatizado con control absoluto de su gobierno en temas de salud, educación y econónomicos para manipular y controlar a cada ciudadano. Es la agenda de Cuba, Nicaragua y Venezuela que ya hemos observado durante años y estamos viendo como es de difícil terminarla.
Como lo dije, abramos el debate con la verdad, con respeto a las diferencias y con la clara conciencia de que como lo han dicho Abelardo y Paloma, tendremos que unirnos más temprano que tarde para salvar la patria.
Y eso implica hoy unirnos con esa Colombia herida, maltratada, victimizada, indignada, e inconforme que piensa diferente y exige que la escuchen y le cumplan, y eso solo puede hacerlo esta unión y por eso nuestro deber es extender puentes con todos. Y cumplir, cumplir, cumplir.

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