Publiqué los videos tras previa conversación con su familia y mejores amigos

Por Melquisedec Torres

Respetados señores, desde esta madrugada expliqué lo ocurrido. Ocurrió en un lugar PÚBLICO y publiqué los videos tras previa conversación con su familia y mejores amigos. – Entiendo a las bodegas fanáticas petristas que desde la madrugada me insultan por estar “en el lugar de la noticia”. Lo raro es que ahora lo haga un medio de comunicación de investigación también. – En el mundo actual, de videos y fotos a raudales en sitios PÚBLICOS e incluso privados en vivo, resulta curiosa la acusación me lanzan, sobre todo viniendo de periodistas investigadores. Asumo que lo son. -Me estoy enterando por ustedes que un asunto de interés público, en un sitio público, incluso con Policía al lado, no puede ser grabado y difundido. Debo estar desactualizado. Espero me ilustren esa novedad. Pero no hay lío, les cuento a ustedes de nuevo que me acusan y no me preguntaron mi versión: – Estuve ahí por solicitud de la familia y amigos de Diana quienes horas antes me habían pedido apoyar en su búsqueda. – Justo mientras nos reuníamos virtualmente para ello con un experto privado en inteligencia, les comunicaron su libertad y me invitaron a acompañarlos en su llegada a su apartamento. – Dado que ella no me conocía y estaba aún en shock por el drama padecido, preguntó por mi presencia ahí, con toda razón. Y dijo lo que dijo. – Hasta la madrugada me permitieron compartir con ella, su familia y mejores amigos su regreso sana y salva, y nos tomamos unos buenos aguardientes (no diré la marca). – Fue un gran momento inesperado. Lamento que no les haya tocado. – Eso sí, me reservo por respeto a ella y su seguridad la tremenda narración detallada que nos hizo de su secuestro. – Quizá en

@cuestion_p solo hacen periodismo de escritorio, lo cual es legítimo, pero les informo que desde los comienzos del periodismo existe la reportería en la calle, en los campos, en las montañas y en los valles y las costas. Y que miles de veces se ha documentado la llegada de secuestrados a sus casas.

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